Habilidades directivas y competencias profesionales
Fijándonos en el término transversal, sería más acertado definir este tipo de formación como competencias laborales o profesionales. En este sentdido, veamos la definición del Instituto Nacional de Empleo (INEM): “Las competencias profesionales definen el ejercicio eficaz de las capacidades que permiten el desempeño de una ocupación, respecto a los niveles requeridos en el empleo”. “Es algo más que el conocimiento técnico que hace referencia al saber y al saber hacer”.
El concepto de competencia engloba, no sólo las capacidades requeridas para el ejercicio de una actividad profesional, sino también, un conjunto de comportamientos, facultad de análisis, toma de decisiones, transmisión de información, etc., considerados necesarios para el pleno desempeño de la ocupación.
En mayor medida, la formación en competencias eficaz siempre ha de tener presente dos áreas fundamentales:
- el saber hacer, mediante conocimientos teóricos, asistencias a charlas, visualización de experiencias similares...
- y el hacer, el practicar una tarea en sí, participar activamente en el desarrollo de una actividad.
Uno de los objetivos en nuestra forma de entender la formación en competencias o, en habilidades directivas (no entendamos esta acepción como excluyente), es lograr que los participantes se sientan atraidos por el saber y se diviertan con el saber hacer.